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Álex Crivillé - GP España 2021
04.06.2021 /

"El circuito estalló cuando gané en Barcelona"


· Álex Crivillé, embajador AMV Seguros, rememora las cuatro victorias consecutivas que culminaron en Montmeló y le impulsaron hacia el título de campeón del mundo de 500cc en 1999

· (VÍDEO) Descarga el vídeo en el siguiente enlace: https://we.tl/t-Eon7GmJh5V


Han transcurrido 23 temporadas desde que Álex Crivillé se convirtió en el primer español campeón del mundo de 500cc. El embajador AMV Seguros consiguió seis victorias, 10 podios y dos poles que le llevaron a sellar el título en el circuito brasileño de Jarapegua, pero antes encadenó una secuencia de cuatro triunfos consecutivas en Jerez, Paul Ricard, Mugello y Montmeló que le llevaron a reforzar su liderato y a comenzar a pensar que el título no se le podía escapar.

Álex Crivillé, embajador AMV Seguros: "Esas cuatro victorias consecutivas fueron fundamentales y, de alguna manera, comencé a creérmelo. Piensas que eres el mejor, no temes a nadie y tienes el mejor potencia para conseguirlo. De la misma forma, empieza también la presión. Piensas ‘No falles, que es tu año y puedes conseguir el campeonato’. Lo hueles y esto te pone de alguna manera nervioso porque sabes que no puedes fallar y tienes que dar al 100% en todas las carreras. Ya había vivido esa situación en 1989, cuando me proclamé campeón del mundo de 125cc. Ya  sabía qué era esa sensación de cosquilleo en el estómago. No podía fallar y tenía que acabarlas bien. Había que pensar carrera a carrera, no pensar en el campeonato, no cometer errores y pensar que quedaba mucho. Seguir trabajando en la misma dirección sin levantar los brazos antes de ser campeón del mundo".

Jerez: "Llegué a Jerez con un objetivo muy claro, que era intentar ir a por la victoria. Jerez era mi circuito preferido, ya habíamos conseguido ganar en 1997 y 1998 y era un circuito que se me daba muy bien. El objetivo, sin duda, era ganar. Luchamos en los entrenamientos para hacer un buen tiempo, pero Mick Doohan se cayó y se hizo daño. A partir de ahí, mi rival más duro de todos no estaba. Me dejó la victoria más fácil. Gané la carrera con autoridad y fue una carrera muy buena para mí".

Paul Ricard: "Era un circuito difícil y ahí conseguimos la segunda victoria consecutiva de la temporada 1999. Ahí noté que había muy buen ambiente en el equipo. No estaba Mick Doohan y yo era el piloto número uno. Todo el equipo estaba focalizado en mí para que ganase el título de campeón del mundo de 500cc. No es que antes fuera el piloto número dos porque teníamos el mismo trato, pero al no estar Doohan todos los ingenieros estaban muy volcados en todo lo que yo estaba haciendo y teníamos muy claro que iba a ser nuestro año. Creo que en la carrera se cayó Kenny Roberts Jr., que estaba apretando. A poco del final, nos fuimos los dos y terminé ganando por su caída".

Mugello: "El hecho de ganar en Mugello fue un paso importante de cara al título. Ganar en un circuito complicado y difícil, y además superando a Max Biaggi, que estaba muy en forma y corría en casa, me dio mucha confianza y comencé a pensar que ese año no se me podía escapar el título. Mugello era un circuito para intentar abordar un nuevo triunfo. No era una misión fácil porque ahí Max Biaggi, mi máximo rival, y su Yamaha se desenvolvían muy bien en las zonas viradas y en las chicanes era muy ágil. Por otra parte, la Honda se defendía muy bien en las rectas. Fue una carrera intensa, de tú a tú, y muy pelea porque le superé en la última curva. Esta victoria me hizo creer aún más que podía ser campeón del mundo de 500cc en 1999. No tenía estudiada la maniobra en la última curva, pero sabía que era un punto bueno para intentarlo. Biaggi me sorprendió pasando en la bajada de Casanova, donde su moto era muy ágil. Me enganché muy pegado a él y en la última curva no cerró la puerta, por lo que yo aproveché para hacer una trazada diferente y apurar un poco más. Max Biaggi aceptó la derrota deportivamente".  

Montmeló: "Aquí no fue tan fácil porque Tadayuki Okada, mi compañero de equipo, era rapidísimo en Montmeló. A poco del final, en la última me llevaba casi un segundo de ventaja. Hice un cambio de chip y pensé ‘Vamos a intentarlo’. Reservé neumáticos y a poco del final empecé a recortarle tres o cuatro décimas por parcial. En el último parcial le tenía a tiro y en la frenada de La Caixa, entre por dentro y le gané la partida. Recuerdo que el circuito estalló porque el público casi lo daba por perdido. Fue una de mis mejores carreras de mi vida deportiva".

 

 

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